Fotografía del parto, Las Palmas

La llegada de un nuevo miembro a la familia es un acontecimiento cargado de emociones, sentimientos y sobre todo, muchos llantos y sonrisas. Este parto en particular, para mí, es mucho más especial que los otros, pues no sólo actué como fotógrafa, sino como hermana y tía.

 

Tener sobrinos es lo más bonito que me ha pasado en la vida. Se pueden imaginar lo larga que se nos hizo la espera, muchas horas en casa y en el paritorio expectantes a que el cuerpo de su mamá estuviera preparado. Las tres mujeres de mi vida, mi madre,  mi hermana y mi sobrina, todas juntas en el mismo paritorio. Suerte de tener una madre matrona que puede acompañarte en un momento tan importante de la vida.



Finalmente lo que se esperaba como un parto terminó en una cesárea. Aún así allí estaba yo, intentando mantener el tipo en primera línea para fotografiar a mi sobrina lo más recién nacida posible. Y así fue. En ese quirófano sólo se oían mis sollozos por el llanto incontrolable cuando la vi por primera vez. Mientras, mi madre invitándome a que llorara mas bajo. Casi me muero de la vergüenza.     



Mientras el papel de tía se presentaba protagonista, mi papel de fotógrafa actuó por inercia durante unos cuantos minutos, fotografiando con el sentimiento más sincero y pleno de felicidad.

 

El trato recibido por todo el personal del Hospital Materno Infantil de Las Palmas fue maravilloso; la cercanía y empatía por su parte, así como la atención a las necesidades de la paciente y recién nacido fueron cubiertas  en todo momento.

 

Si me siento afortunada por poder fotografiar los partos de algunas familias, se pueden imaginar como me siento de poder ser participe del nacimiento de mis sobrinos en primera línea, detrás de mi cámara. Fotografiar en un momento tan emocional a mi hermana, mi compañera de vida y aventuras, mi consejera, mi amiga y un millón de cosas más que podría decir de ella, hace que me sienta inmensamente feliz y más a su lado que nunca.


Gracias a todo el personal sanitario que permitió que estuviera allí y cuidó de mi familia como si fuera suya. Gracias a mi madre, por transmitirme desde que era pequeñita la pasión por el nacimiento. A los que me rodean por apoyarme en cada proyecto que se me pasa por la cabeza. Y sobre todo GRACIAS a mi hermana y cuñado por traer al mundo el tesoro más grande que poseo, mis sobrinos.


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Comentarios: 1
  • #1

    Natalia (jueves, 25 enero 2018 19:59)

    Qué post más bonito. Un trabajo buenísimo!